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Nuevamente el acierto goleador de Jordi Bisbal propició que el
Castelldefels sumase los tres puntos en liza. En un partido
práctico, los hombres de Ferran Manresa hicieron valer la lógica
clasificatoria ganando a un Granollers que mucho tendrá que
mejorar si no quiere sufrir de veras para salvar la categoría.
En una matinal de 12 de octubre marcada por la fina lluvia
que regaba la capital vallesana, en algunos momentos no tan
fina, Castelldefels y Granollers ofrecieron un espectáculo poco
vistoso. El conjunto de Toribio iniciaba la jornada en posición
de descenso directo a Primera Catalana y eso se notó, y mucho,
durante los 90 minutos.
El comienzo de partido fue de claro dominio amarillo. De
hecho, en la primera jugada, una triple combinación entre
Salmerón, Vila y Bisbal acabó con un intencionado remate del de
Igualada, teórico presagio de un buen espectáculo por parte de
los nuestros. La verdad es que el equipo local saltó al terreno
de juego muy presionado. Los errores en entregas relativamente
fáciles eran contínuos, generándose un nerviosismo defensivo que
rápidamente se trasladó a la grada. Ese hecho fue aprovechado
por el Castelldefels para hacerse con el dominio de la situación
y empezar a crear peligro. Hay que decir, que Ferran Manresa
introdujo dos novedades en el once titular respecto al que salió
de entrada ante el Europa. Iván López y Salmerón ocuparon los
puestos de Marcial y Aldrich, jugando Salmerón de lateral zurdo
y Guerrero de mediapunta por la misma banda. Iván López acompañó
a Toni en el doble pivote, pasando Rúa a jugar por la derecha.
El cambio de hombres realizado por Manresa pretendía conseguir
un equipo con más capacidad de trabajo y recorrido por las alas.
Vila en el minuto 23 estuvo a punto de adelantar al
Castelldefels en el marcador, tras una buena jugada de Guerrero,
pero su remate a la media vuelta contó con la magnífica
respuesta del portero local, Iñaki, sin duda el mejor jugador
del Granollers en el partido de ayer. El remate del delantero
leonés fue la antesala del gol, aunque este no llegó,
precisamente, a través de ninguna jugada trenzada por los
nuestros. En el minuto 24, Coca ideó una incomprensible cesión a
su portero, sin darse cuenta de la presencia por allá en medio
de Bisbal. El capitán amarillo agradeció la gentileza del
jugador local y batió sin problemas con la zurda a un vendido
Iñaki. Era el 0-1 y parecía que el Castelldefels podía
sentenciar en cualquier momento. Cinco minutos más tarde,
Fernando tuvo el 0-2 en sus botas, pero su remate en área
pequeña, tras una falta lateral botada por Guerrero, se perdió
por encima del larguero local cuando ya se cantaba el gol. La
del ex de la Ferran Martorell fue la última acción ofensiva
reseñable de todo el primer tiempo, porque a partir de ahí los
de Manresa se dedicaron a controlar el partido sin grandes
alegrías ofensivas, mientras los locales lo intentaban con poca
fe y desde muy lejos, siendo casi siempre protagonista de dichas
intentonas el veterano capitán Esteban.
En la reanudación, la calidad del partido disminuyó de forma
notable. La Unió Esportiva cedió el dominio de la situación a
los locales, mostrando estos algo más de acierto y profundidad
en sus combinaciones ofensivas. Aún así, la primera jugada algo
peligrosa de los locales en el segundo tiempo llegó en el minuto
13, con un remate sin ángulo de Ismael que Craviotto envió a
córner. Los cambios introducidos por Toribio, especialmente Raúl
Hernández, dotaron de mayor intensidad al juego vallesano, pero
sin plasmarse dicha sensación en ocasiones ni llegadas claras.
En el 61, Guerrero estuvo a punto de anotar el 0-2 merced a un
libre directo, pero de nuevo Iñaki estuvo enorme, desviando el
balón cuando ya se colaba. Dos minutos más tarde, el Granollers
dispuso de su mejor ocasión en todo el partido. Tras un córner,
el ex central amarillo Rafa Bellés se anticipó a todo el mundo
en el primer palo, pero Craviotto, muy atento, solventó la
papeleta con una mano salvadora. La ventaja mínima propició un
tramo final de partido más abierto de lo deseable para nuestros
intereses. Y no precisamente por el peligro que creaba el
Granollers. De hecho, desde el cabezazo de Rafa Bellés hasta los
últimos instantes de partido, los blanquillos no se acercaron a
nuestra portería. El problema radicó en que el Castelldefels no
sentenció, obligando a sufrir más de la cuenta en los últimos
minutos. En la segunda mitad, al margen de la falta de Guerrero,
el equipo de Manresa no se acercó al área visitante hasta el
minuto 37, cuando nuevamente Guerrero tras un fantástico pase de
Bisbal envió un peligroso centro sin rematador alguno. Dos
remates de cabeza de Sergi, especialmente claro el segundo,
pudieron haber sentenciado el encuentro, pero el desacierto del
ex del Santboià condenó a todos los seguidores amarillos allí
presentes a acabar pidiendo la hora. Ramón Suárez, ya en el
descuento, gozó de la última ocasión del partido, pero su remate
se perdió por encima del marco de Craviotto.
Al final, pues, victoria de una U.E.Castelldefels que vuelve
a zona de play off tras la séptima jornada, aprovechando que el
partido entre Rapitenca y Balaguer fue suspendido en el descanso
por la lluvia que estaba cayendo en la ciudad del Montsià. La
solidez defensiva de nuestro equipo, somos los menos goleados de
esta Tercera, y el acierto a la hora de aprovechar las ocasiones
creadas explican esta situación de privilegio. El domingo rinde
visita a Canyars el Girona F.C, conjunto que pasará por
Castelldefels como segundo clasificado, a un solo punto del
sólido líder: el C.F.Vilanova.
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