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La
U.E.Castelldefels consiguió arañar un necesario punto de la
Ciutat Esportiva de Sant Adrià de Besós. Los hombres de Ferran
Manresa jugaron un partido muy serio en defensa, gozando incluso
de algunas oportunidades claras que nos pudieron haber dado la
victoria. Sin embargo, el resultado obtenido cabe catalogarlo de
muy bueno tras las dolorosas derrotas ante Prat y Palamós. El
partido del próximo domingo ante el Europa debe servir para
confirmar la recuperación experimentada ayer, cosa que no será
fácil ya que el cuadro escapulado viene de vencer al siempre
difícil Peralada de Raúl Agné(1-0).
La verdad es que el aspecto que ofrecía la tribuna
principal del campo central del popular "Sadriá" era magnífico.
Sin estar totalmente llena, presentaba una buena entrada,
pudiendo observar la presencia de muchos personajes conocidos
dentro del mundo del fútbol. Sin ir más lejos, el presidente
perico, Daniel Sánchez Llibre, fue testigo del encuentro en el
palco de la instalación junto a Cristóbal Parralo, secretario
técnico, y el ex portero Toni Jiménez. Al margen de tan ilustres
presencias, también nos percatamos de la asistencia al partido
del consejero blanquiazul Claudi Biern, del ex entrenador Juanjo
Díaz, y de una buena pléyade de técnicos, en activo y sin
trabajo, del fútbol territorial catalán. Nombres como Josep
María Gonzalvo, Manel Moya o Francisco García Escribano, entre
otros, estaban presentes en Sant Adrià. La expectación también
era notable en los medios de comunicación. "Partido de la
jornada" para Radio Marca Catalunya, y "destacado" para los
compañeros y amigos de RKB, la U.E.Castelldefels volvió a estar
en el centro radiofónico de la jornada matinal del domingo. La
presencia de Marc Jurado, de Radio Castelldefels, y de un sinfín
de medios acreditados de distintos periódicos, televisiones y
prensa gráfica nos dan fe de la importancia que se le otorgó al
partido.
Aunque, en honor a la verdad, este no pasará a la historia
por su calidad. Ferran Manresa, como ya había anunciado durante
la semana, introdujo novedades en el once inicial. Vicente y
Vila fueron titulares en detrimento de Aldrich y Sergi. Dichas
permutas no modificaron el dibujo táctico habitual, se mantenía
el 4-2-3-1, aunque sí las posiciones de algunos de los
futbolistas más utilizados en el equipo. Rúa, tras jugar todos
los partidos en el doble pivote, ocupó una posición mucho más
natural para su fútbol, mediapunta por la derecha, mientras que
Iván López pasó a ocupar la posición de Rúa en el pivote,
cubriendo Vicente su posición en el centro de la zaga. Ni que
decir cabe que los reajustes de Manresa tuvieron un cariz
eminentemente defensivo, pero cierto es que seguramente eran
lógicos y necesarios teniendo en cuenta el rival que teníamos
enfrente y la importancia de puntuar tras dos semanas a cero. Y
la verdad es que al final, el partido planteado por Ferran
Manresa salió casi redondo.
Los primeros minutos fueron de claro color local. Los
españolistas presentaron su once prácticamente de gala, con la
única excepción de la ausencia del central mataronés Sergio
Sánchez, convocado por Lotina. Salieron sin ambajes a por el
gol, pero el Castelldefels, bien plantado, supo tapar muy bien
desde el principio todos los espacios, dificultando las acciones
ofensivas de los jóvenes jugadores blanquiazules. Aún así, con
los filiales muchas veces no hay suficiente con mantener el
orden táctico, ya que sus jugadores tienen tanta calidad técnica
que pueden desequilibrar en una jugada aislada, individual. Y
eso estuvo a punto de pasar en el minuto 13. Una buena acción de
Pedraza acabó con un disparo de Juanma que Yagüe, a bocajarro,
envió a las nubes cuando todo el mundo cantaba el gol. Tras el
susto, el Castelldefels se vio obligado a realizar el primer
cambio del partido. Óscar Sánchez, con problemas en la espalda,
fue sustituido por el joven de 19 años Fernando, fichado este
verano de la Ferrán Martorell y que debutaba en Tercera
División. Y lo hizo con un partidazo para enmarcar. Luego
hablaremos un poco más de él. Mientras Fernando se iba situando
sobre el terreno de juego, minuto 14, llegó la primera ocasión
del Castelldefels en el encuentro. Un balón largo de Sergio
Fernández llegó a los pies de Rúa, que intentó una vaselina muy
bien atajada por Biel Ribas. El joven portero blanquiazul
intervino poco, pero la verdad es que fue el mejor jugador del
filial con diferencia. Tras el primer aviso amarillo, el partido
entró en una fase dominada por el tedio. El orden defensivo de
los nuestros atascó totalmente el juego de creación españolista.
Toni "secó" literalmente a Micky, mientras que los laterales
pudieron siempre con ambos mediapuntas. Sergio Fernández le ganó
la partida con claridad a Juanma, mientras Guerrero hacía lo
propio con un desconocido Borja Criado. Así las cosas, al
Espanyol únicamente le quedó el recurso de buscar balones largos
y profundos para Pedraza y Yagüe. En ese sentido, cabe resaltar
nuevamente el partidazo que realizaron ambos centrales. La
sapiencia y colocación de Vicente unidas a las ganas y
condiciones físicas de Fernando, consiguieron anular cualquier
posibilidad de peligro de dicha pareja ofensiva, desesperándose
por momentos ante la firmeza que mostraban los nuestros. La
lástima es que, con la pelota en los pies, el Castelldefels no
acabó de sentirse demasiado cómodo. David Vila trabajó mucho y
en solitario arriba, pero no recibió demasiados balones en
condiciones, hecho que facilitaba el dominio de los de "Rubi" a
pesar de su patente espesura. El equipo amarillo apenas
inquietaba la inmediaciones del área local.
Este panorama estuvo a punto de cambiar durante los últimos
cinco minutos del primer tiempo. Primero Micki, en el minuto 40,
con un gran disparo lejano que envió a córner Craviotto, y a
renglón seguido Robusté, rematando de cabeza y haciendo
intervenir al de Lleida, consiguieron despertar a un público más
pendiente de los cielos (sobrevolaban diferentes aviones
preparando una exhibición aérea) que de lo que sucedía sobre el
césped natural de Sadriá. Un presunto penalti reclamado por
Yagüe tras chocar con Craviotto dió paso, en el minuto 44, a la
gran ocasión del Castelldefels en el primer acto. Un buen balón
largo buscando de nuevo a Rúa, muy activo, acabó con un gran
disparo del centrocampista gallego que permitió a Biel Ribas
lucirse cuando ya cantábamos el gol. La del portero mallorquín
fue una intervención impresionante, demostrando las razones por
las que ha sido internacional en prácticamente todas las
categorías inferiores. Con 0-0 y una buena imagen de los
nuestros, especialmente en la parcela defensiva, se llegó al
descanso.
Si hemos definido la primera parte como aburrida, la
segunda aún lo fue más. Ni siquiera la entrada del bullicioso
extremo gerundense Joan Tomàs consiguió revitalizar, por suerte,
el juego ofensivo de los locales. El insuperable muro defensivo
amarillo se mantuvo firme, chocando una y otra vez contra él
todos los ataques del filial blanquiazul. Este hecho fue
impacientando a la parroquia españolista que pedía más
profundidad y agresividad a los suyos. El problema radicaba en
que, a la hora de la verdad, el Espanyol ni siquiera era capaz
de dibujar cuatro o cinco pases seguidos con cierto peligro en
posiciones cercanas al área del Castelldefels. La impotencia
ofensiva del cuadro de "Rubi" intentó ser aprovechada por
Manresa cuando efectuó el primer cambio de la segunda mitad.
Sergi entró por Marcial en el minuto 57, pasando Vila a la
mediapunta diestra, Rúa a la zurda y Sergi a la punta de lanza.
Con Rúa y Vila en las bandas, Ferran Manresa buscaba aprovechar
en velocidad los espacios que, previsiblemente, iba a dejar el
Espanyol a medida que se fuese desordenando en pos del gol. El
problema fue que, ofensivamente, el Castelldefels tampoco tuvo
el partido más lúcido de su historia, y apenas consiguió crear
contras peligrosas con las que inquietar el marco de Biel Ribas.
Así las cosas, y al igual que en el primer tiempo, hasta el
minuto 40, más o menos, no pasó nada de nada. A partir de ahí,
un disparo lejano de Fede, el único del Espanyol en el segundo
tiempo, y una ocasión de Sergi tras pase al espacio de Bisbal,
el ex del Santboià estuvo lentísimo permitiendo la intervención
de Toni Lao, fueron las notas más destacadas de unos minutos
finales más emocionantes que buenos. Rubi había puesto en liza a
toda su artillería. Bussy, Ángel y un sinfín de balones a la
olla a la desesperada, sobre todo en los últimos 10 minutos,
fueron todos los argumentos que el Espanyol esgrimió para
intentar ganar el partido. Pobre argumentación como se puede
ver. Con estas premisas se llegó a los últimos instantes con
llegada favorable al Castelldefels resuelta con un disparo alto,
aunque en fuera de juego, de Sergi a centro de Sergio Fernández.
Al final, pues, 0-0, y buen resultado para el Castelldefels
teniendo en cuenta los dos partidos anteriores y el rival que
tenía enfrente. La lástima es que nos sigue costando marcar
goles. El partido de ayer, sin embargo, deja buen sabor de boca
en varios aspectos: la solidez defensiva, ya que el equipo no
encajó gol tras recibir 4 tantos en los dos últimos partidos; el
gran debut de Fernando, acertadísimo y rápido en todas sus
acciones, y el punto en sí mismo, ya que tras cinco jornadas el
Castelldefels se sitúa séptimo en la tabla con 7 puntos, a tan
sólo tres del play-off. La liga no ha hecho más que comenzar y
la Unió Esportiva debe seguir evolucionando. Por eso sería
importante ganar al Europa el próximo domingo. Ojalá lo podamos
explicar.
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