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La
U.E.Castelldefels encajó ayer la primera derrota de la temporada
en casa ante un práctico Palamós, que supo rentabilizar al
máximo las llegadas al área amarilla de las que dispuso. El
estreno, o mejor dicho, el retorno de Robert Aldavert, "Robi",
al banquillo gualdiazul no pudo ser mejor. Su equipo consiguió
los tres primeros puntos de la temporada a domicilio, situándose
tras la cuarta jornada en la zona tranquila de la clasificación.
El Castelldefels, por su parte, después de un buen inicio de
liga ha entrado en una peligrosa dinámica de mal juego y peores
resultados. Así, no parece Sant Adrià del Besós, feudo de la
ciudad deportiva del R.C.D.Espanyol, el mejor escenario para
recuperar el tono perdido, pero en fútbol pronosticar antes de
tiempo nunca ha sido buena filosofía.
Hablando del partido, hay que decir sin ambajes que la
primera parte del Castelldefels fue realmente mala. La posesión
del cuero era claramente local, pero ésta no servía para
elaborar un juego con criterio ni profundidad. El Palamós, con
un planteamiento inequívocamente conservador, tres centrales,
renunció desde el primer momento a tener el balón, basando todo
su fútbol en el orden defensivo y los intentos de sorpresa al
contraataque. Y de hecho, este plan inicial surtió efecto
enseguida. En la primera jugada en que los gerundenses pisaban
campo contrario, Jonathan dibujó un magnífico pase al hueco que
Tomás Serrano, con frialdad y calidad, convirtió en gol tras
regatear a Craviotto y batirle sin demasiado ángulo. Era el
minuto 12. El partido no había siquiera despertado y el Palamós
ya mandaba.
El gol visitante "noqueó" a los nuestros. El equipo entró
en una fase de nerviosismo e imprecisiones contínuas, chocando
los ataques amarillos con la ordenada defensa gerundense,
liderada por el veterano ex jugador del Espanyol y Lleida, entre
otros, José Luis Gallardo. La circulación de balón era muy lenta
y la mayoría de intentos locales morían por el centro, a pesar
de las peligrosas incursiones de Aldrich, incisivo y profundo
durante todo el partido. La única oportunidad destacable del
Castelldefels en el primer tiempo llegó en el minuto 45, cuando
Guerrero, de falta, hizo lucir a Bayona.
La reanudación cambió un poco el panorama del partido. La
U.E.Castelldefels salió del vestuario con una única idea:
empatar lo antes posible. Y así fue. El primer cuarto de hora
del segundo tiempo nos dejó los mejores minutos de fútbol
amarillo en todo el partido. Fruto de esta mejora en intensidad
y juego llegó el empate. Una falta lateral botada por Aldrich,
fue rematada de cabeza por Óscar Sánchez, anticipándose muy bien
a la defensa visitante. Con el 1-1 parecía que las cosas se
veían de otra forma. Incluso, tras el gol, Marcial tuvo en sus
botas la posibilidad de avanzar al Castelldefels, pero Bayona,
muy acertado, desvió el remate del jugador de Mataró. En esos
momentos parecía que el 2-1 estaba próximo, pero,
desgraciadamente, los pronósticos no se cumplieron. El minuto
clave fue el 56, el de la entrada en el terreno de juego de
Franquesa por Jonathan. El cambio de delantero resultó decisivo.
En el primer balón que tocó el joven ex jugador de Guíxols "B",
anticipándose a Iván López, entró en el área y batió de tiro
raso y cruzado a Craviotto. Un buen gol que llegaba,
precisamente, cuando mejor estaba jugando el Castelldefels.
A partir de aquí, los nuestros desaparecieron del
partido durante unos 15 minutos, volviéndose a la dinámica de la
primera mitad, únicamente rota por los cambios efectuados por
Manresa. La aparición sobre el terreno de juego de Vila y David,
por Marcial y Rúa, respectivamente, le dio otro aire al ataque
amarillo. De hecho, hubo ocasiones para empatar. Vila, con un
remate cruzado, y Aldrich, tras un gran control orientado,
anduvieron cerca del gol, pero el balón no entró. El dinamismo
del joven David se notó mucho en el centro del campo, la lástima
es que el equipo acabó jugando demasiado contra el crono. Esta
presión total y absoluta comportaba un riesgo: dejar demasiado
desguarnecida la defensa, con el consiguiente peligro de
contragolpe rival. Dicho y hecho. En el minuto 88, Franquesa,
aprovechando un rechace defensivo, se plantó sólo ante Craviotto
y le batió por bajo. Era el 1-3 y el epílogo más propio para un
desafortunado partido local. Los miembros de la expedición
visitante acabaron celebrando la victoria con los animosos
componentes de la Penya Sport de Palamós, en este caso cinco,
que estuvieron presentes en Canyars.
Después de este nefasto resultado, lo único que se puede
hacer es trabajar para mejorar el rendimiento ofrecido en los
dos últimos partidos y pensar en el próximo rival: el
R.C.D.Espanyol "B". Complicadísimo, sin duda.
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